MWCC participa en la I Campaña de Recogida de Juguetes de Cruz Roja
MWCC ha participado en la I Campaña de Recogida de Juguetes de Cruz Roja, junto con Madrid Excelente. La campaña ha sido un éxito, se han repartido más de 16.000 juguetes a niños/as. La evidencia muestra que las empresas con propósito, que gestionan con valores y participan en iniciativas como esta, obtienen beneficios claros: mayor retención de talento, mejor clima laboral, innovación responsable y una reputación sólida basada en la confianza social.
Más de 38 empresas se han sumado a esta iniciativa que ha posibilitado entregar a los niños en situación de vulnerabilidad en la Comunidad de Madrid: Atlético de Madrid, AXA, Daiichi Sankyo España, FTI Consulting, CCEP, FTI Consulting, 3M Iberia, Fundación MTP, HP, IFS, Metro de Madrid, S.A., Trapote grupo, Mondelēz International, Novo Nordisk, Santander España, Volies Global, Seringe, Sorigué, Inetum, The Walt Disney Company Spain, Ibroker, the LEGO Group, Ascensores Express Coca-Cola Europacific Partners.
En 2025, la pobreza infantil en España sigue siendo alarmante, afectando a aproximadamente 1 de cada 3 menores (29,2% en riesgo de pobreza o exclusión social). Con más de 2,7 millones de niños afectados y un 14,1% en pobreza severa, España lidera los rankings negativos en la Unión Europea. Esta situación estructural afecta gravemente a hogares monoparentales y numerosas, limitando el acceso a condiciones básicas.
España también sale mal parada en términos de riesgo de pobreza o de exclusión social entre los menores de 18 años, con un 34,6% frente al 24,2% del promedio europeo. En comparación con el resto de países, en España se observa también una marcada brecha generacional: la diferencia entre la incidencia del riesgo de pobreza o exclusión social en menores supera los 10 puntos porcentuales la de los adultos, una de las más elevadas.
Entre las causas que explican esta situación a pesar de disponer de recursos comparables a los de otros países, la configuración de las prestaciones sociales dirigidas a la infancia, la escasa cuantía de los recursos específicamente destinados a esta y la falta de universalidad reducen su efectividad. Frente a modelos más robustos y generalizados como los de Francia, Alemania o los países escandinavos, España se sitúa en una posición intermedia que no consigue romper la mala evolución de la pobreza infantil -menores que viven en hogares por debajo del umbral de pobreza-. Así, el sistema de impuestos y transferencias en España reduce la pobreza infantil en apenas 1–2 puntos, cuando en los países europeos de referencia el impacto es de 4 a 8 puntos.
Otro factor que explica la diferencia española respecto a Europa es el déficit estructural de vivienda social y de alquiler asequible. Mientras que el promedio europeo de la vivienda protegida o subvencionada se sitúa en torno al 7% del parque de vivienda, en países del norte y centro de Europa alcanza entre un 15% y un 25%. Sin embargo, en España la cobertura apenas llega al 2%. Esta carencia expone a los hogares con menores a un esfuerzo residencial desproporcionado que erosiona su renta disponible y amplifica el riesgo de pobreza.
El nivel educativo de los padres es otro de los factores relevantes. De hecho, un nivel educativo más alto de los progenitores no ofrece en el caso español una protección tan eficaz como en otros países europeos: la tasa de pobreza infantil entre hijos de padres con educación terciaria alcanza el 18,9%, frente a la media del 11% de la UE.
Ayudemos juntos a solucionar este gran problema social que nos afecta a todos/as