MWCC y DS Ranking - Cities han presentado un nuevo informe internacional sobre el esfuerzo económico que realizan los hogares para acceder a una vivienda en alquiler en 177 ciudades de todo el mundo. El estudio forma parte de la línea de investigación conjunta que ambas entidades impulsan para analizar los principales indicadores que determinan la calidad de vida, la competitividad urbana y la capacidad de atracción de talento de las ciudades.
El informe evalúa el porcentaje de la renta disponible que un hogar debe destinar al alquiler de una vivienda de 90 metros cuadrados. Los resultados muestran una realidad especialmente preocupante: el 89% de las ciudades analizadas supera el umbral del 30% de los ingresos familiares, considerado internacionalmente el límite recomendado para garantizar una situación financiera sostenible. Además, 96 de las 177 ciudades estudiadas obligan a los hogares a destinar más del 50% de sus ingresos al pago del alquiler.
Uno de los principales hallazgos del estudio es que las ciudades con mayores dificultades relativas de acceso a la vivienda se concentran en economías con salarios bajos o muy bajos. En muchos de estos casos, el coste del alquiler supera incluso los ingresos medios de los hogares, dificultando el acceso a una vivienda digna. De hecho, 40 de las 50 ciudades con mayor esfuerzo financiero pertenecen a este grupo, siendo Nueva York la única ciudad con niveles salariales muy elevados que aparece entre ellas.
Desde una perspectiva de precios absolutos, las rentas más elevadas corresponden a ciudades globales altamente competitivas y con gran capacidad de atracción de talento como Nueva York, Hong Kong, Singapur y San Francisco, donde el alquiler alcanza valores de entre 45 y 55 euros por metro cuadrado. En el extremo opuesto se sitúan ciudades como Islamabad, Johannesburgo, Makassar, Medan y Túnez, cuyos precios oscilan entre los 5 y los 6 euros por metro cuadrado.
El informe también analiza la percepción ciudadana sobre el acceso a la vivienda. En las ciudades con mayores niveles de renta, más del 70% de la población identifica la vivienda como uno de los principales problemas urbanos. Sin embargo, en ciudades con menores ingresos esta preocupación suele situarse por debajo del 50%, ya que otras cuestiones como el acceso a bienes básicos, la seguridad o la contaminación adquieren una mayor prioridad.
La investigación pone de manifiesto que el esfuerzo económico necesario para acceder a una vivienda condiciona directamente la calidad de vida de los ciudadanos y constituye un indicador esencial para evaluar la competitividad territorial, la atracción y retención del talento, así como el diseño de políticas públicas orientadas al desarrollo urbano sostenible.
Como novedad metodológica, el informe incorpora una clasificación propia de las ciudades según su nivel salarial, estableciendo cinco categorías que permiten contextualizar el esfuerzo financiero necesario para acceder a la vivienda en función de la capacidad adquisitiva de cada territorio.
La elaboración del estudio ha contado con la colaboración de la Escuela de Caminos de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y de IE University, con la participación de José Miguel Atienza y Julio Lumbreras.
Las conclusiones del informe se alinean con los análisis y recomendaciones impulsados por organismos internacionales como UN-Habitat, la OCDE, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), C40 Cities, Urban Land Institute (ULI) y el World Economic Forum, que sitúan el acceso a la vivienda como uno de los grandes desafíos para el desarrollo económico, la cohesión social y la sostenibilidad de las ciudades del siglo XXI.
