Las empresas españolas continúan reforzando su posición en el mercado internacional de la construcción, según las conclusiones del último informe Global Powers of Construction de Deloitte, que analiza la evolución y las perspectivas de las principales compañías cotizadas del sector a nivel mundial.
El estudio refleja el buen comportamiento de las grandes empresas españolas en un contexto internacional marcado por la moderación de la actividad. Mientras los ingresos agregados de las 100 mayores compañías constructoras del mundo se situaron en 1,978 billones de dólares en 2024, un 1% menos que el año anterior, las siete empresas españolas presentes en el ranking incrementaron conjuntamente su facturación un 11,9%, hasta alcanzar los 82.578 millones de euros.
España mantiene así siete compañías entre las 100 mayores empresas cotizadas de construcción del mundo: ACS, Acciona, Ferrovial, FCC, Sacyr, OHLA y Grupo San José. Además, las tres primeras compañías españolas se encuentran entre las diez mayores constructoras europeas.
Más allá de la posición individual de las compañías, el informe pone de manifiesto la fortaleza y competitividad internacional del sector español, sustentada en un elevado grado de internacionalización, diversificación geográfica y capacidad para participar en grandes proyectos de infraestructuras y construcción en mercados internacionales.
En este contexto, la internacionalización continúa siendo uno de los principales factores de competitividad de las empresas del sector. Las compañías europeas presentan un elevado peso de la actividad desarrollada fuera de sus mercados domésticos, mientras que empresas españolas como ACS mantienen una posición destacada a nivel mundial por volumen de ventas internacionales.
El informe también identifica los principales vectores de transformación y crecimiento del sector para los próximos años. La urbanización, la modernización de infraestructuras, la transición energética y la transformación digital están generando nuevas oportunidades de inversión, a las que se suma el desarrollo de tecnologías vinculadas a la inteligencia artificial y la construcción inteligente.
Precisamente, Deloitte señala que la denominada smart construction ha evolucionado desde una tendencia experimental hasta convertirse en un elemento estratégico para mejorar la eficiencia, reducir costes y optimizar la gestión de los proyectos a lo largo de todo su ciclo de vida.
El mercado mundial de la construcción afronta, no obstante, importantes retos relacionados con la incertidumbre económica, los costes de financiación, la disponibilidad de talento especializado y la evolución de los costes de materiales. Frente a este escenario, la capacidad de adaptación, la innovación y la diversificación serán elementos determinantes para mantener la competitividad de las empresas.
Según las previsiones recogidas por Deloitte, el mercado global de la construcción presenta perspectivas positivas a medio plazo y podría pasar de los 11,39 billones de dólares en 2024 a los 16,11 billones en 2030. Entre los principales motores de este crecimiento se encuentran la urbanización, el envejecimiento de la población, la transformación digital y la transición energética.
Desde MWCC, estos datos ponen de manifiesto la relevancia de seguir impulsando un ecosistema de construcción, ingeniería y arquitectura competitivo, innovador e internacional, capaz de aprovechar las nuevas oportunidades asociadas a la transformación de las ciudades y de las infraestructuras.
La evolución recogida en el informe refuerza, asimismo, el posicionamiento de España y de Madrid como referentes internacionales en sectores estratégicos para el desarrollo urbano, desde las infraestructuras y la ingeniería hasta la digitalización, la sostenibilidad, la energía y las nuevas tecnologías aplicadas al entorno construido.
